Creé Raxon con una idea clara: mejorar la experiencia de la gente en el gimnasio.
Di cada paso para construir una marca con propósito, diseñando productos innovadores, útiles y, sobre todo, de calidad. Productos que realmente resuelven un problema y hacen que entrenar sea más cómodo y ordenado.
Hoy solo tengo palabras de agradecimiento a mi familia, a mis amigos y a cada persona que compartió o recomendó mi emprendimiento.
Este año fue una montaña rusa de emociones, pero miro para atrás y sé que valió la pena.
Y lo más lindo… es que esto recién empieza.
